domingo, 23 de noviembre de 2014
II
El camuflaje de la lluvia
te ayudará a llorar con más coraje.
Fue Viernes
y se hizo tormenta
tu golpe de salida en las ventanas.
Cesaron los tambores de la guerra.
los ecos de las voces que recogen las paredes,
la huida apresurada
(por el punto de fuga)
que traza mi mirada al infinito
hasta perderte.
Llevo meses sentada en un rincón,
obsesionada en el recuento de los muertos
de la batalla que perdí contigo
y no ganaré nunca.
Tú
serás quien aprenda a domar panteras
en el desierto decrépito de una cama a medio deshacer.
Yo
seré la estructura invertebrada de las flores
que aún te espera.
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